La gestión integral de los residuos y desechos sólidos se regirá bajo el principio de participación ciudadana a fin de garantizar un adecuado manejo de los mismos. Asimismo, la organización institucional para la gestión de los residuos y desechos sólidos atenderá el principio de participación ciudadana, cooperación y coordinación institucional. Para ello, se establece la participación popular en el proceso de definición, ejecución, control y evaluación de la prestación del servicio bajo competencia de los municipios y distritos metropolitanos.
En lo relativo a medios de participación, se establece que toda persona natural o jurídica tiene el deber de participar en el ámbito de sus responsabilidades y capacidades en la definición, ejecución, control y evaluación de la gestión y manejo de los residuos. Asimismo, las comunidades organizadas podrán insertarse en el proceso de toma de decisiones.
En la gestión, supervisión y manejo de residuos podrán participar de manera directa y protagónica todas las formas asociativas que legal y legítimamente representan a las comunidades, consejos comunales y demás organizaciones del Poder Popular.